20 abril 2015

La ciudad de los recuerdos

¡Hola! Feliz inicio de semana :)
Hoy les traigo una historia original (Como en, escrita por mí, no sé que tan "original" sea la trama(?)) y de la cuál deriva el nombre de este blog.
Sí, es taaaaaan vieja.
Fue la primera historia que comencé a escribir, y me tomó bastante terminarla, por lo que le tengo mucho cariño. Actualmente voy por el tercer libro (que planeo escribir tan pronto termine mi fic de Peter Pan y tenga tiempo libre para ello en la uni)
Tengo en mente que sean 4 libros: Un giro en mi historia, Una princesa rebelde, Un cambio de estrella, y... Otro "Un" que sigue en veremos. (?) Pueden leer el primero y el segundo en Wattpad. También he subido el prólogo y el primer capítulo del tercero.

Síntesis de "Un giro en mi historia":

Ignoren la portada, juro que la historia es mejor.

La vida de Samantha Rilley parece ser la de cualquier otra adolescente,  aunque  todo eso está a punto de cambiar.  Al comenzar la preparatoria, conoce a Matt, un chico que parece esconder más de un secreto. Después de un tormentoso comienzo, y una serie de eventos disparatados, los dos terminan por hacerse amigos… Pero, al acercarse su decimosexto cumpleaños, un acontecimiento inesperado pone en peligro la vida de Sam, y obliga a Matt a revelarle su verdadera identidad, y el secreto que yace detrás de la muerte de sus padres.  El mundo de Samantha ha dado un giro de 180 grados, y nada es lo que ella creía. El tiempo se agota y la joven tendrá que tomar la decisión más grande de su vida, poniendo en riesgo su vida y el destino de toda una nación.  ¿Serías capaz de abandonar todo cuanto conoces y  aventurarte a lo desconocido? ¿Y si sólo de esa forma pudieras descubrir quién eres en realidad?
 
Duración: 28 capítulos.
Género: Fantasía, aventura.
 
Preview:


Capítulo I:

El comienzo:

No recuerdo nada de ese día, ni de los días anteriores a ese.

Nada, salvo una cosa, aunque bien pudo haber sido un sueño. Lo cierto es que he soñado con ello desde que tengo memoria:

Estaba en una habitación amplia y llena de libros. Debía de ser una biblioteca. Por la única ventana se veía el cielo nocturno, repleto de estrellas, y la luz de la luna iluminaba toda la habitación.

Recuerdo el ruido. Gritos que se escuchaban de todos lados; gritos de agonía, gritos de rabia y gritos de desesperación. Y una mujer que me cargaba, recorriendo la estancia nerviosamente.

─ ¿Dónde está? ─se dijo a sí misma sin dejar de caminar.

El paso del tiempo ha borrado su cara, pero jamás olvidaré su voz, ni lo segura que me sentía cuando estaba en sus brazos.

Un niño de cabello castaño entró en la biblioteca, llevaba una linterna de aceite en la mano. Ella se detuvo y lo miró, ansiosa.

─ ¿Ya está todo listo? ─ preguntó.

─Sí, como usted lo pidió ─fue la respuesta del niño─ Ya es la hora. —Hizo un ademán con la mano para que lo siguiera, y nos llevó por un pasillo largo y oscuro, sólo iluminado por la llamita titilante de la linterna.

No sé cuánto tiempo estuvimos andando en la oscuridad, sólo recuerdo el momento en que llegamos al final del pasillo. Entramos en una habitación estrecha e iluminada. Había un objeto metálico muy grande en el centro, y de pie junto a este una pareja, esperándonos. La mujer que me sujetaba habló apresuradamente, pero no comprendía lo que decía. No entendía nada de lo que estaba ocurriendo.

Tanto el hombre como la mujer que la miraban asintieron con la cabeza y entraron en aquel extraño aparato. Ella me abrazó, lloraba.

─Cuando todo haya terminado iré a buscarte ─su voz era firme, a pesar de estar llorando. Me ayudó a subir y cerró la puerta. Quise llorar también, aunque no sabía por qué.

Un ruido, una luz brillante y después… Silencio.

Eso era todo lo que recordaba de mi pasado.
....
 

Espero les guste <3

Sin más nada que decir, se despide,


S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)
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19 abril 2015

La historia de la novia fantasma

"One evening, my father asked me if I would like to become a ghost bride..."
No, no es una película de terror de bajo presupuesto, jajaja.
"La novia fantasma" (The ghost bride, en inglés. No estoy segura si de aún hay una versión en español) es una novela de Yangsze Choo que nos transporta a Malaya (Actual Malasia) en 1893, y a la historia de Li Lan, una joven de 17 años como cualquier otra, excepto que tiene un pequeño predicamento...
Un fantasma acecha sus sueños, y quiere convertirla en su esposa.
 
Aquí la sinopsis:
Aunque gobernada por los británicos, los chinos de la Malaya colonial aun se aferran a las antiguas costumbres. Y en la adormecida ciudad portera de Malacca, abundan los fantasmas y las supersticiones.
Li Lan, la hija de una elegante pero en bancarrota familia, tiene pocos prospectos. Pero el destino interviene cuando recibe una inusual propuesta de la rica y poderosa familia Lim. Quieren que se convierta en la novia fantasma del único hijo de la familia, que murió recientemente bajo misteriosas circunstancias. Raramente practicado, un matrimonio fantasma tradicional es utilizado para aplacar espíritus inquietos. Tal tipo de unión garantizaría a Li Lan un hogar por el resto de sus días, pero por un precio terrible.
Después de una siniestra visita a la opulenta mansión Lim, Li Lan se ve acosada no sólo por su fantasmal aspirante a pretendiente, mas también por su deseo por el apuesto nuevo heredero de los Lim, Tian Bai. Noche tras noche, es arrastrada al ensombrecido mundo paralelo del más allá chino, con sus ciudades fantasmas, sus ofrendas funerarias de papel, sus espíritus vengativos y su monstruosa burocracia - Incluyendo al misterioso Er Lang, un encantador pero impredecible espíritu guardian. Li Lan debe descubrir los más oscuros secretos de la familia Lim -Y la verdad sobre su propia familia- Antes de quedar atrapada en este mundo fantasmal para siempre.Terriblemente traducido de Goodreads.com 
 
Debo confesar que comencé este libro con mucha ilusión - Lo que es algo terrible cuando se comienza un libro, pues uno puede verse fácilmente decepcionado. Lo encontré por casualidad en Scribd (Quienes estudian conmigo, y Mel, conocen mi sufrimiento con esta página gracias a mis profesores de farmacología) y la síntesis me atrapó inmediatamente, acabando de ver no hacía mucho "El viaje de Chihiro" y luchando todavía por superar mi creciente frustración con Studio Ghibli y su fijación por dejar a los personajes en relaciones ambiguas y finales aún más ambiguos el 90% de las veces (En serio, Mel y yo tenemos una lista de los pocos personajes que SÍ quedan juntos... Pero eso es una historia para otro día).
En fin, otra cosa interesante con Scribd, es que sólo te deja ver un par de capítulos de muestra -A menos que tengas una cuenta en dólares... Cosa que jejeje yo no tengo. Tras una ardua búsqueda en internet, y sin poder dar con el libro en digital, hice lo que toda mujer de casi 21 años con su cumpleaños en pocos días haría.
Le pedí a mis padres que me lo regalaran. Entiendan mi sufrimiento por no tener cupo electrónico.
Entonces, pedimos el libro, y esperé pacientemente a que llegara, y tras más de un mes de espera, uno reza porque aquel libro del que no leíste ni dos capítulos y que costó preciosos dólares que no son tan fáciles de conseguir sea por lo menos tolerable.
Queridos lectores, este libro es absolutamente GENIAL.
Juro que no caí en las drogas(?). I was just so freaken happeeeh
En serio. Dejé de estudiar varios días para patología por terminarlo (No hablemos de mi despampanante desempeño en este año, por favor). La historia no sólo sabe combinar a la perfección la fantasía del mundo de los espíritus con la realidad de Malacca, sino que en el proceso, vemos como Li Lan pasa de ser una adolescente como cualquier otra a una mujer mucho más madura, independiente, y capaz de tomar sus propias decisiones y manejar su vida.
La historia, contada por Yangsze Choo, nos muestra el encanto del mundo de los espíritus, que, según las costumbres chinas, dependen por completo de las ofrendas funerarias que sus descendientes queman para ellos (Dibujos de casas, muebles, figuras de madera talladas...) y sólo pueden alimentarse si sus descendientes ofrecen platos de comida y los consumen posteriormente. Las familias más antiguas tienen mansiones enormes, aquellos con hijos y nietos que los aprecian tienen casas y más riquezas de las que tuvieron en vida, y aquellos olvidados, vagan en el espacio entre la vida y la muerte como fantasmas hambrientos, sin recuerdos de su vida anterior.
Nuestra protagonista termina en este mundo por casualidad, cuando sus deseos de escapar de Lim Tian Ching, el hijo de la familia Lim que asegura que es su prometida, su creciente amor por Tian Bai, y un inesperado accidente tras enterarse del compromiso del anterior hacen que quede separada de su cuerpo, vagando por la tierra, no del todo viva, más sin morir todavía, incapaz de ser vista por los humanos más sí por los seres del otro lado, y formando parte ahora del sorprendente mundo fantasmal que existe en la misma Malacca, sin que los vivos lleguen jamás a saberlo.
Ahora, Li Lan debe viajar a los Campos de los Muertos, descubrir el complot que los miembros de la familia Lim traman contra los gobernantes del más allá, escapar de su "prometido", regresar sana y salva y encontrar la manera de recuperar su propio cuerpo, antes de que sea demasiado tarde.
Y claro, antes de que Tian Bai se case con otra mujer.
La historia te mantiene atrapado desde el principio hasta el final, con sus colores brillantes, sus descripciones vividas, sus personajes dimensionales, llenos de sueños, de aspiraciones, de trasfondos inesperados, y por narrar todos los detalles interesantes de una cultura tan rica como la china, con sus cientos de tradiciones y costumbres.
Leí en una reseña que el libro era considerado "El viaje de Chihiro para adultos", y no podría estar más de acuerdo con la comparación. Más, como ya dije, siendo fanática de la película. Ambos tienen esa cualidad surrealista, fantástica y ligeramente inquietante (en el buen sentido, claro) que pocas veces he visto en algún otro libro o película.
Así que sobra decir, que no me arrepiento de toda mi aventura adquiriendo el libro. Sé que es difícil para un autor nuevo darse a conocer, y no todo el mundo compra un libro del que no sabe mucho, pero si lo hacen, les aseguro que no se verán decepcionados :)
Dejen que la novia fantasma les cuente su historia, les aseguro que jamás han oído una igual... 

Sin más nada que decir, se despide

S.C (co-bloggeando con Mel e Isabella, y usando por primera vez la aplicación del celular) 
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18 abril 2015

Los corazones no se detienen...

Se rompen.

¡Hola! Les traigo un microrrelato, espero les guste. Está publicado en la colección de wattpad, "Cuentos de luz y oscuridad", y basado en la canción I will follow you into the dark, por Death cab for cutie.

If there's no one beside you, when your soul embarks...
I will follow you into the dark

Salió ayer en primera plana la muerte de un poeta; su cuerpo inerte yacía sentado frente al escritorio, los ojos cerrados, el rostro sereno frente a una hoja de papel teñida de rojo.
Sobre ella había sólo una línea, tres palabras simples, que incluso en un papel, inexpresivas, suenan a súplica para el que las lea:
No te vayas.
Nadie les dio mucha importancia, nadie excepto yo. Llegué demasiado tarde, como lo hice a todo en la vida. Me había arrepentido de haberme ido desde el momento en que crucé la puerta.
Y ahora que volví es demasiado tarde, porque él, que no quería que me fuera, terminó por irse, y yo sigo aquí.
Sola.
Triste e invisible; ahogada en mis tules y en mis pinturas, en los cientos de versos que me escribiste. Un mero recuerdo, una mera musa que perdurará para toda la eternidad, porque tú, mi vida, tú lo quisiste así. Y ahora nuestra historia de amor durará para siempre, resonará a través de las décadas, y seremos los amantes imposibles más famosos del mundo.
Pero ¿qué importa eso? Te has ido y yo sigo aquí, sola. Atrapada. Con la cabeza llena de aventuras y sueños que nunca se cumplirán. Con los cientos de palabras que nunca te dije, las miles de caricias que morirán en mis manos para siempre.
Pero no te preocupes, iré a buscarte, y ya nadie nos podrá separar. Algún día, cuando las luces se apaguen, tú estarás allí a mi lado, y juntos seguiremos el camino hasta el final.
Juntos, nos dirigiremos a la oscuridad.
Y ya nadie podrá separarnos nunca más. Porque sólo seremos tú y yo.

 
 
Sin más nada que decir, se despide,
 
S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)
 
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17 abril 2015

De ansiedad social y otros traumas

Es increíble como en 7 días escribí más aquí de lo que hice en dos años (Las cosas que hace uno para no tener que estudiar...)
Esta entrada está dedicada a todos esos momentos en que pensamos en exceso.
... Bueno, puede que no me explicara particularmente bien allí. No es cómo que pensar sea un crimen. Y no es como que haya algo malo en analizar y/o dejar volar tu imaginación...
En fin. Comenzaré otra vez:
¿Les ha pasado alguna vez, al terminar el día, cuando se acaba el ajetreo del mundo externo y el mundo interno despierta, que comienzan a pensar en todas las cosas que hicieron? Cosas que entonces no les parecieron dignas de atención, cosas a las que no les dieron mucha importancia, y que de repente cobran todo un nuevo significado en esas horas de silente meditación...
Y entonces viene la vergüenza.
¿POR QUÉEEEEE?

¿Por qué dije eso? ¿Qué van a pensar de mí? ¿Cómo pude haber hecho eso? ¿Y si ahora me odian? ¿Y si piensan que soy horrible? ¿Y sí...? Oh, Dios mío, ¿Y si ahora...?
 
*Inserte ataque de pánico aquí*
¿QUÉ HICE?
 
Le damos mil vueltas a algo súper pequeño y terminamos convirtiéndolo en un problema de proporciones descomunales.
Y todo por pensar demasiado.
Es algo que me ha pasado cientos de veces. Que me ha mantenido despierta varias noches y que me ha costado bastante el comenzar a superar.
Y quería compartir con ustedes algo que he aprendido tras largos años de sufrir de pánico escénico y pena social. Tras años de ponderar acerca del complicado paradigma que es interactuar con otros seres vivos de mi misma especie.
Amores,
A nadie le importa
Mis amigos cuando armo el drama por estupideces
Literalmente, tienes que hacer algo verdaderamente terrible para que alguien piense mal de ti. A veces he llegado con terror a un sitio donde estuve veces anteriores, a la espera de que mencionar X o Y acontecimiento,y  todo el mundo me ha tratado exactamente igual.
Quizás hablen a tus espaldas(?) -Siendo honestos, son muchas las personas que hablan mal de una persona y luego la tratan de lo mejor cuando vuelven a verla- Pero, y de nuevo, es experiencia personal, vives tu vida mil veces mejor cuando dejas de preocuparte por lo que los demás digan de ti.
Una de las grandes realidades de la vida es que ni puedes ser perfecto, ni estás destinado a agradarle a todo el mundo. Incluso si eres una muy buena persona, inteligente, modesto, y tienes cientos de cualidades positivas, siempre encontraras un alma gris y llena de odio que trate de hacerte sentir peor, o trate de hacer que los demás tengan una mala opinión de ti, y sólo tus acciones demostrarán a los demás que no es cierto.
Así que de una introvertida a otros, no se den mala vida por el pasado. Si siguen vivos y nadie ha muerto o resultado gravemente herido todavía, si tu yo del futuro no ha vuelto a insultar a su propia progenitora y a pedirte que no lo hagas, si no hay música tétrica/incómoda en el fondo cuando te marchas del sitio... No puede haber sido tan malo.
De modo que, sean felices. Sé que pensar en exceso no es algo que uno pueda simplemente evitar, pero cuando pase, piensen en todas las cosas positivas que han hecho, en todo lo bueno que les ha pasado, e incluso, en todas las cosas que han sobrellevado -Porque todos hemos pasado por momentos duros que hemos aprendido a superar.
Y si en el peor de los casos, sí hicieron el ridículo, piensen que reírse de uno mismo también es válido, y de vez en cuando no está mal pasar un poco de pena.
De las malas experiencias también se aprende ¿no?
Hakuna Matata, uuuna forma de seeer...
Son mucho más que sus virtudes y sus errores, y nada de eso los define. Pero tampoco actúen como si ni uno ni el otro existieran, pues forman parte de su historia.
 
All of your flaws and all of my flaws,
When they have been exhumed,
We'll see that we need them to be who we are
Without them, we'd be doomed.
Flaws, Bastille.
 
Sin más nada que decir, se despide,
 
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16 abril 2015

La princesa que dejó de esperar

¡Conseguí la segunda parte! Espero les guste :)

Ya no hay luz en su mirada.
Ya lo sabe, lo adivina, 
Ve que su tiempo se acaba,
Fin del juego, no hay salida.
 
 
Ahora camina decidida,
Del castillo se alejó,
No hay dragones que la detengan,
Y el príncipe se perdió.
 
 
Porque el mar era más fuerte,
Y el cielo la engulló,
Y los sueños le gritaron
"¡Despierta!" Y despertó.
 
Y el paisaje de pintura,
Fue libertad y fue redención.
Y esperar no sirvió de nada 
"¡Despierta ahora!" Y obedeció.
 
Siguió sus propias estrellas,
Creó su propia dirección.
Sin brazos que la apresaran,
Sin dudas ni vacilación. 
 
La princesa no era princesa,
Y este cuento no existió.
Porque entre el amor y sus sueños,
Entre esperar y la acción,
Alguien dijo 
"¡Elige ahora!"
Otra aventura encontró 
Y conocemos su respuesta
Y esta historia se acabó.
 
 

Al igual que en la anterior, si te gustó, puedes votar por ella haciendo click aquí  :)
Sin más nada que decir, se despide,

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15 abril 2015

Una entrada no programada

¡Hola! Espero se encuentren bien. Tengo que confesar que he estado bastante ocupada con los exámenes -lo que no es ninguna novedad- pero quise hacer un espacio entre los estudios para dedicar una entrada.
Esta es para todos aquellos gestos amables que hacemos sin darnos cuenta.
Es un dicho bastante trillado, el que "Las acciones dicen más que las palabras", pero ha sobrevivido a los siglos de uso por una razón, y es que es increíblemente cierto. Un gesto, una mirada, una acción, por muy pequeña que sea, puede hablar más que el discurso más elaborado del mundo.
Sé lo que están pensando. Yo, que vivo de las palabras, que me jacto de no saber interactuar con ningún ser vivo por más de diez minutos seguidos sin echarlo a perder... ¿Venir ahora a decir que las acciones son más importantes?
Pues créanme, es una sorpresa para mí también, pero la verdad es, que lo son.
Los párrafos de un libro no se comparan con las cosas que hacemos de manera inconsciente. Casi por costumbre, por casualidad, por alineación de las estrellas o por destino, con un simple gesto somos capaces de alegrarle el día a una persona. Algo tan sencillo como abrir una puerta cuando pasa, o sonreírle al encontrártela en la calle, o ayudarla a cargar sus cosas. Algo que no nos toma nada de tiempo, pero que, perdidos en el laberinto desconcertante de nuestro propio mundo, olvidamos tomar en cuenta.
Gestos que hacen que personas que estén pasando por malos días recuerden que aun hay luz en la oscuridad.
Así que a todos los héroes anónimos, que abren puertas, ceden asientos, dicen buenos días y preguntan cómo estás;  a todos los guerreros del día a día que se detienen a hablar, ayudan a recoger libros, dan aventones al otro extremo de la ciudad y se preocupan de que las personas hayan llegado a sus hogares a salvo; a todos los centinelas que han hecho filas de mil horas por un amigo, han compartido su comida, y han aguantado regaños que no les tocaban. A todos los que dicen "Escríbeme un mensaje cuando llegues a tu casa"
A todos y cada uno de ustedes, los que están leyendo esto, y los que quizás nunca lo lean:
 
¡GRACIAS!
 
Alegran la vida de mucha gente, más de la que pueden llegar a pensar. Gracias por aportar algo de calor en los días más fríos del mundo, y por hacer que los días buenos no terminen mal.


Thank you so, so much!
 
Sin más nada que decir, se despide,
 
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La princesa que no sabe si seguir esperando

(O la encrucijada entre el cerebro y el corazón)

Hay redención en su mirada,
Mas quizás no lo sabe.
Perdón que se desliza,
En un río de terciopelo.

Hay un país inventado,
Y un mar que intenta ahogarme;
Y un océano de pintura
Con mis sueños anotados.

 

Hay esperanza en el secreto,
En el anhelo, en la nostalgia
En mi voz, que son palabras
Siempre en un fondo blanco.

Es él, y el horizonte
Están mis sueños, y sus brazos,
Mi voz, que aun no es oída
Y mi corazón vacante.
Una tierra que no existe,
Y soledad sin descanso.

Hay un futuro en otra parte
Que no incluye a nadie más
Y una princesa, que ella sola
Venció al dragón, venció a la bruja
Y se pregunta, me pregunta
Si hay un príncipe en camino
Y si debería esperarlo.

 Si se queda, si se marcha
Si colorea el fondo blanco.
Si es el mar, o las estrellas.
Si sus sueños… O sus labios. 

 
 
¡Hola! Espero se encuentren bien. Escribí este poema hace unos cuantos meses. Supongo que todos pasamos por un momento en nuestras vidas donde nos preguntamos qué camino tomar, qué decisión es la correcta, qué verdad nos hará más felices al final del día...
Bueno, a decir verdad, yo vivo preguntándome cosas por el estilo.(?) Soy como la foto de tumblr que tiene mil años en mi computadora (¿Cuál era...?)
There you go!
En fin, no es una entrada sobre mi eterna indecisión... (¿O lo es? Ya ni sé. ) Espero les haya gustado el poema :) De ser así, puedes votar por él aquí.
Tiene una secuela, la cual subiré... Tan pronto recuerde en qué archivo la guardé, jejeje.
Sin más nada que decir, se despide,

S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)
 
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14 abril 2015

This is your racing heart

Can you feel it?
Can you feel it?
Pumps through your veins.
Can you feel it?
Can you feel it?
Laura Palmer, por Bastille,

Vale la pena. Juro que vale la pena esperar por los días buenos. Vale la pena caminar a través del bosque y de los espinos, sólo por los intervalos, por los claros iluminados por la luz del sol, por las flores, la brisa. Vale la pena zambullirse en el océano interminable de tus pensamientos sólo por esa bocanada de aire.
¿Cómo, entonces, apreciaríamos verdaderamente la felicidad, sino es por esos momento en los que conseguirla parece imposible? ¿Cómo admira alguien plenamente el amanecer si no ha visto la crueldad de la noche en toda su gloria?
La noche es hermosa. Es una fuente de inspiración, está llena de magia y de misterio, y de esa sensación de inmortalidad que embriaga a los ojos soñadores que, al mirar al cielo, se sienten capaces de devorar las estrellas.
La noche es un mundo de sueños... Pero la noche no puede durar para siempre. Los sueños son dulces, son perfectos, pero son irremediablemente crueles. Crueles, pues incluso en el sueño más profundo, es inevitable darse cuenta de la verdad si se permanece demasiado tiempo en él.
Los sueños no son reales.
La realidad da miedo. Es cruda, es salvaje, es directa. No conoce de romanticismos ni de aliteraciones. No da vueltas ni se va por las ramas. La realidad es lo que es, y duele.
Pero vale la pena.
Porque el sol quema tu piel, la brisa te deja los pelos de punta, el olor de las flores es empalagoso y la primera bocanada de aire siempre será cortante y desgarradora. Las cosas hermosas son dolorosas, las cosas hermosas parecen capaces de romper tu corazón en dos con toda su intensidad, de quebrarte en mil pedazos y dejarte para siempre incompleto.
Pero son estas mismas cosas las que te recuerdan que estás vivo.
Porque cuando las cosas hermosas son sólo recuerdos, siguen siendo reales. Los sueños son etéreos, son elusivos, están llenos de sensaciones confusas. El sol de los sueños puede ser frío, el aire turbio y la brisa estática. Las memorias conservan fragmentos de realidad dentro de sí mismas, ecos distantes de vidas pasadas, tan fuertes que brillan como mil estrellas, como oro líquido, como el mundo cuando se contempla por primera vez.
Porque cuando algo importante pasa en tu vida, recuerdas el calor del sol sobre tu piel en ese momento, recuerdas el olor de las flores, recuerdas los sonidos que te rodean. Cuando sales al claro, después de los espinos, engravas cada detalle en tu mente, y cuando haces eso, haces que duren para siempre.
Hay momentos que pueden hacerte sentir inmortal, y momentos que pueden recordarte que no lo eres. Que pueden hacerte humilde con su inmensidad, que te hacen sentir sobrecogido, un pequeño punto en el enorme universo que nos rodea. Hay momentos que te harán sentir las dos cosas, grande y pequeño, eterno y mortal, fuerte y débil, correcto y equivocado. Hay momentos tan contradictorios que cuando los recuerdes, cada vez verás algo diferente.
Pero es mejor vivir de momentos, que vivir de fantasías. Buenos, malos, terribles, perfectos y contradictorios. Mejor formar una vida en claro-oscuro que una vida difuminada.  
Porque así como es cierto que una vida sin sueños no tendrá sentido alguno, no hay ningún encanto en un mar de sueños, sin vida.
Como diría J.K. Rowling, "No es bueno dejarse llevar por los sueños y olvidarse de vivir."
Así que no teman. No teman a los espinos, a la oscuridad, a las silenciosas estrellas. No teman a los misterios del bosque, a los días grises, a la tristeza. No teman a la furia de la tormenta, a los truenos, a la ira de la realidad.
No teman a la vida.
Porque así como hay oscuridad, también hay luz. Y créanme...
Esperar por la luz vale la pena.
 
Walking out into the dark
Cutting out a different path
Led by a beating heart...
All the people of the town
Cast their eyes right to the ground
In matters of the heart...
The night was all you had,
You ran into the night from all you had.
Found yourself a path upon the ground,
You ran into the night, you can't be found.
But, this is your heart
Can you feel it?
Can you feel it?
Pumps through your veins
Can you feel it?
Can you feel it?
 
Sin más nada que decir, se despide,
 
S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)
 
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13 abril 2015

Querido lector,

Espero que nunca sepas lo que se siente pensar que el mundo entero está en tu contra. Que tus amigos te dan la espalda, que tus problemas no valen la pena, que no hay nadie en todo el mundo que te entienda porque ni siquiera tú lo haces.
Espero que nunca sepas lo que es sentirse solo, o sola.
Espero que nunca mires hacia atrás y te des cuenta que no tienes ningún amigo que se preocupe por ti, espero que nunca te dejen por otra persona, espero que las personas tomen tus problemas en cuenta.
Espero que tomes las decisiones correctas, y sepas vivir con tus errores, si no. Espero que tus errores no sean incorregibles.
Espero que le importes a alguien. Espero que ocurra, de verdad, porque estar solo apesta.
Es muy fácil insultar a alguien cuando no entiendes por lo que está pasando. Es muy fácil decir que alguien es estúpido cuando tienes miles de personas que todos los días te recuerdan que no lo eres. Es demasiado simple, hasta ridículo, decirle a alguien los errores que está cometiendo porque tú estás afuera, y todo siempre se ve mil veces más sencillo cuando no lo vives en carne propia. Es muy fácil insultar a alguien porque comete errores, incluso cuando se supone que eres la persona que debería estar allí para él.
Querido lector, espero que cuando intentes seguir tus sueños las personas a tu alrededor no te olviden. Espero que si te ves en dificultades, cuentes con alguien a tu lado. Espero que siempre sepas que puedes hacerlo.
Espero que sepas que me tienes a mí. Porque si nadie va a estar allí para ayudarme, al menos puedo hacer eso por alguna otra persona.
Sin más nada que decir, se despide,
 
S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)
 
 

12 abril 2015

Salvando Nunca Jamás

¡Hola! Espero se encuentren bien. Los invito a pasarse por mi fic que ya (¡Al fin!) Está en sus capítulos finales :D
La portada la hice yo, jeje, por eso no es lo mejor del mundo.(?)

 
Sinopsis:
1941. Segunda guerra mundial. En el viejo continente reina el caos y Londres no es la excepción, restringidos por un toque de queda y bajo la amenaza de bombardeos a cualquier hora del día. Como es de esperarse, en medio de la debacle Jane no tiene tiempo para pensar en cuentos de hadas, aquellos que le leía su madre cuando era pequeña y hablaban de magia, hadas y un país maravilloso donde los niños eran niños para siempre. Jane ha crecido rápidamente, y lucha para pagar las deudas y mantener la casa que encierra tantos recuerdos de varias generaciones Darling. Pero todo cambia cuando cierta hada rubia se aparece en su cocina y la acusa de haber privado a Nunca Jamás de su héroe, país que ahora es aterrorizado y destruido por los piratas, y que perecerá pronto si Peter Pan no regresa. El problema es que nadie ha visto a Peter en diez años, y mientras Jane emprende la búsqueda del niño (que ya no es tan niño), otros secretos salen a la luz... ¿Será Nunca Jamás tan maravillosa como la imaginamos?
 
 
Como podrán ver, es un fic de Peter Pan (No kidding). Empecé a escribirlo hace muchos años, y he estado escribiéndolo entre descansos de la novela y de las clases. Le faltan sólo dos capítulos y el epílogo para estar listo, y quería ver qué pensaban de él.
 
 
Aquí les dejo el prólogo como preview :3
 
 
Salvando Nunca Jamás:



Prólogo:

La caída.

Años después, Peter no supo explicar cómo terminó allí. El recuerdo se había escapado de su mente, perdido en un museo de formas inconstantes, como toda su estadía en ese país encantado.

Sintió una fría ráfaga de viento, y una fuerza que no había sentido en su vida comenzó a tirar de él hacia abajo. El viento le golpeaba la cara, y debió de haber gritado, pero lo único que podía oír era la presión de este contra sus oídos. Trató de subir, de retomar el vuelo, pero era como si se hubiera quedado sin combustible, la brillante estrella cada vez más y más lejana…

Entonces entró en pánico. Era consciente de que estaba cayendo al suelo a una velocidad vertiginosa. Remolinos de colores pasaban frente a sus ojos, las casas victorianas reducidas a meros borrones y los faroles a volutas de luz.

Antes de que pudiera prepararse para el impacto golpeó la acera con fuerza, y lo último de lo que fue consciente antes de perder el conocimiento fue de la fría y mullida nieve, y del golpe seco que había hecho su propio cuerpo al caer.

No supo que era el comienzo del fin.

...

Al despertar, se dio cuenta de que estaba temblando. Seguía acostado en la nieve, y había comenzado a nevar otra vez mientras había estado inconsciente, por lo que la mitad de su cuerpo yacía enterrado bajo aquella capa blanca y helada. Estaba aturdido, y la cabeza le dolía horrores, pero milagrosamente, estaba ileso.

Se puso en pie con torpeza, y se sacudió la nieve del cabello y del  montón de hojas que formaba sus ropas.

-¿C-c-campanita?- murmuró, y rodeó su cuerpo con sus brazos en un intento de calentarse- ¿C-campanita?

Pero por mucho que la llamó, ella no vino.

Miró a su alrededor. Estaba en una calle de piedra, de casas antiguas y farolas con lámparas de aceite. A lo lejos pudo ver el enorme Big Ben, que recordaba haber sobrevolado cientos de veces cuando iba a visitar a…

De repente, supo dónde estaba, y a pesar de que temblaba de frío y de que no tenía idea de cómo volver a Nunca Jamás, sonrió. Buscó la casa que le era tan familiar y corrió hacia ella, diciéndose a sí mismo que entraría por la puerta principal por vez primera.

Eso de seguro sería una sorpresa para Wendy. Sí, seguro que la sorprendería, y también la asustaría, porque debía de tener un aspecto terrible. Pero ella sabría qué hacer, siempre lo hacía. Ella lo ayudaría a volver.

Y entonces las cosas volverían a la normalidad.

Subió las escaleras hasta el umbral, y sintió cómo le llegaba un poco del calor de la casa a través de la puerta cerrada. Golpeó la madera varias veces, hasta que se dio cuenta del viejo timbre, y entonces comenzó a golpearlo también.

Escuchó pasos apresurados que bajaban la escalera, y la emoción hizo latir su corazón más rápido de lo usual. La última vez que la había visto ella ya era una adulta. Tenía un esposo y una familia propia, pero seguía siendo la niña que había conocido. Su Wendy, la que le contaba cuentos- sobre él, obviamente- y la que había volado con sus hermanos a Nunca Jamás hacía ya mucho tiempo.

Pero la niña que le abrió la puerta no fue Wendy, aunque sí se parecía mucho a ella.

Debía de tener la edad de Peter- bueno, la que él había tenido cuando se fue, que eran unos nueve años. Tenía el cabello de un brillante castaño rojizo, y los ojos grises- A diferencia de Wendy, que los suyos eran azules.

Estaba llorando, y círculos negros resaltaban debajo de sus ojos, en contraste con su piel pálida.

-¿Quién eres? –preguntó Peter, enarcando las cejas y entrando en el vestíbulo sin invitación alguna. La niña pareció tan sorprendida como él, y lo miró de pies a cabeza.

Sin embargo, no parecía asustada en lo absoluto de que un desconocido acabara de entrar a su casa. De hecho, ni siquiera le incomodó su vestimenta. 

-¿Yo? Tú eres el que está tocando la puerta- dijo, no en tono grosero, solamente con honestidad.

-Estoy buscando a Wendy. Quiero hablar con ella.

Al oír su nombre, los ojos de la chica volvieron a empañarse.

-¿Son amigos?- Peter asintió con impaciencia, clavando la vista en la escalera mientras trataba de recordar cuál era la habitación.

Una vez adentro, no era lo mismo.

- ¿Dónde la conociste?- la voz de la niña sonaba estrangulada, como si estuviera conteniendo las ganas de llorar, y la compasión le cambió el semblante. Peter, por otro lado, no podía comprender por qué no iba a buscar a Wendy, o bien le decía dónde estaba para ir a buscarla el mismo.

-Fue hace mucho tiempo- dijo distraídamente, y se apresuró a subir las escaleras. La niña lo siguió, corriendo detrás de él- Necesito su ayuda para volver a mi casa…

-¡Espera!- lo sujetó del brazo, justo cuando su pie tocaba el primer escalón- Ella ya no puede ayudarte.

 -¿Por qué no?- preguntó, confundido. Wendy había dicho que podía visitarla cuando quisiera, que siempre estaría allí si la necesitaba, o si sólo quería escuchar sus cuentos.

-Tendrás que buscar a otra persona que te lleve a tu casa- dijo, limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano libre-. Ella ya no está aquí, se fue.

-¿Dónde está, entonces?

-¿No lo entiendes?- parecía molesta de repente, y ya no podía detener las lágrimas que rodaban por su rostro- ¿Qué eres tonto o qué?

-No soy tonto, y quiero ver a Wendy- dijo él, ofendido, y apartó su mano con una sacudida. De repente, quiso alejarse lo más posible de ella. Irse a un sitio donde sus ojos verdes dejaran de fulminarlo con la mirada, y donde no pudiera ver esa expresión “adulta” que ensombrecía su rostro. 

Le recordó al padre de Wendy, la noche que le había gritado que madurara.

Conocía a esos niños, los que se apresuraban por crecer y creían que todos los demás debían de hacer lo mismo. Los que trataban la infancia como si fuera una enfermedad de la que quisieran curarse lo más rápido posible. Gente como ella era lo que lo habían hecho marcharse para no volver, al lugar donde podía ser un niño para siempre.

-Quiero verla- repitió nuevamente. La niña adulta entrecerró los ojos y apretó los puños.

-Bien, te llevaré con ella- subió las escaleras casi de manera automática, y Peter después pudo jurar que la vio arrastrando los pies. Se detuvo frente a una puerta, y su mano se congeló a unos centímetros del picaporte.

-Vas a desear no haber venido- le dijo, sin siquiera darse la vuelta. El niño entonces no la entendió.

La puerta se abrió, y Peter se dio cuenta de que nunca había estado en esa habitación. Para empezar, el papel tapiz de esta era verde, con pequeños claveles rosados y detalles en dorado, y la ventana era mucho más pequeña.

Segundo, esa no era la habitación de una niña. Era la recámara de una mujer adulta. No había juguetes, ni libros de cuentos. De hecho, no había casi nada: Una cómoda blanca, un pequeño armario, una mesita de noche con varios libros encima, y una lámpara extraña que ardía sin vela. La gran cama doble estaba justo en el centro…

Y entre los almohadones blancos como la nieve de afuera y el cubrecama amarillo, descansaba Wendy.

Había envejecido, aunque era una vejez extraña, una que no tenía que ver con la edad, sino con el agotamiento. Esa Wendy estaba demacrada y cansada. Algunos mechones grises decoloraban su brillante cabello, sujeto en una cola, y una palidez amarillenta coloreaba su rostro.

Sin embargo, a pesar de todo, este tenía una expresión serena, como si ya no sintiera ningún malestar.

-Puedo esperar a que despierte- dijo Peter, que aún no lo entendía. La niña se tapó la boca para reprimir un sollozo.

-No va a despertar.

-¿Por qué?- Por su expresión, ella quería golpearlo- No puede dormir para siempre.

Eso pareció hacer reaccionar algo dentro de la niña, que se acercó hasta quedar a sólo centímetros de él.

-¡Eres la persona más estúpida del mundo! –Gritó- ¡No va a despertar, nunca lo hará! ¡Está muerta! ¿No lo entiendes?

-No seas mentirosa- dijo él, negando con la cabeza- Ella no está muerta.

-Sí, lo está- replicó la chica. Tenía que estar loca, o a lo mejor era su manera de divertirse, jugándole bromas a los demás. Wendy no podía estar muerta, sólo estaba durmiendo.

-Te lo probaré- Peter se acercó a la cama y zarandeó a la mujer suavemente por el hombro- Wendy, despierta… -murmuró- Necesito tu ayuda.

Debía de estar profundamente dormida, porque ni siquiera se movió. La zarandeó con más fuerza.

-¿Wendy? Soy, yo, Peter- Nada, entonces se le ocurrió que ella podría estar siguiéndole la corriente a la niña- Wendy, deja de jugar. Sí, es una broma muy buena, casi caigo, pero ya es hora de que abras los ojos.

Pero ella no lo hizo. Estaba completamente inmóvil, y sólo entonces fue que se dio cuenta de que su pecho tampoco se movía.

No estaba respirando.

A partir de allí, las cosas dejaban de tener sentido. Pasaron tan rápido que muchas, más adelante, ni siquiera consiguió recordarlas. Recordaba haberla sacudido con todas sus fuerzas y haber gritado su nombre cientos de veces, esperando que ella sonriera y le dijera que todo no era más que un juego.

-¡Wendy! ¡No! ¡Despierta! ¡Abre los ojos, Wendy!- el pánico, que había desaparecido cuando reconoció la calle, regresó, triunfante, y por primera vez en su vida estaba llorando.

Eso no era cierto, tenía que ser una pesadilla. Ella no podía estar muerta. Wendy no podía morir, ella no podía…

Sintió una mano en su hombro, y se dio la vuelta para encontrarse con aquella niña tonta que ahora lo miraba como una madre a su hijo. Era la misma mirada que una vez había tenido la mujer en la cama, cuando conoció a los niños perdidos.

Sólo que ella  no volvería a abrir los ojos nunca. 

-Traté de advertirte- dijo con voz queda. El niño sólo seguía negando con la cabeza frenéticamente. 

-¡Estás loca!- gritó, aunque nunca estuvo seguro de por qué. Peter quería correr, alejarse de la mujer muerta, y de la niña adulta que había arruinado su vida.

Y eso hizo, sus piernas se movieron sin que él les dijera, y se encontró a si mismo bajando las escaleras como una exhalación y adentrándose en la nevada que no parecía sino aumentar.

Pero él ya no era consciente de eso. Fue como si todo a su alrededor desapareciera. No era consciente de lo que yacía bajo sus pies, o del viento en su cara. Estaba en medio de una eterna oscuridad, fría y vacía.

Se sintió más solo que nunca. Dejó de importarle volver, dejó de importarle lo que le pasara en absoluto.

Estaba solo en aquel mundo extraño.

Solo, sin Wendy.

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Espero les guste la historia. ¡Hasta pronto!
Sin más nada que decir, se despide,
 
S.C. (co-bloggeando con Mel e Isabella)